Para aquellos fieles seguidores de la industria cinematográfica, aquellos que se resisten a las películas contemporáneas y quieren inmiscuirse en grandes títulos de antes, Pablo Rubio, les acerca desde su rincón retro, dos grandes films ganadores del Oscar en 1987. En primer lugar, tenemos que referirnos a la ganadora al Oscar por “mejor película” de ese año, llamada el “pelotón” o en su idioma original bajo el título de “Platoon”, protagonizada por Charlie Sheen, William Dafoe, Tom Berenger, Kevin Dillon, John C. McGingley entre otros; dirigida por Oliver Stone, película ambientada durante la guerra de Vietnam, que transcurre aproximadamente en el año 1968, donde un joven llamado Chris Taylor, interpretado por Charlie Sheen,  abandona su idea de ir a la Universidad y decide alistarse como voluntario en el ejército indica Pablo Rubio, para participar durante la guerra de Vietnam, donde le asignan la Compañía Bravo, un pelotón que se debe destacar en la frontera con Camboya. Su visión de la realidad que se vivía en la guerra provoca para el joven Chris un verdadero crecimiento y trastorno emocional. Al ser uno de los más jóvenes de la compañía, suele ser subestimado por sus compañeros. Además dentro de su pelotón, existen dos suboficiales que son los que están a cargo de esa facción, Elias Grodin y Robert Barnes, quienes comienzan a  discutir por el asesinato de civiles que habían provocado en un pueblo, Pablo Rubio indica que, esto desencadena en que el pelotón se subdivida en dos grupos. Chris, es un personaje inexperto, donde se puede ver como el correr del tiempo dentro de esa situación de guerra lo comienza a dañar psicológicamente, denotando su humanidad ante todo y como sus principios morales con algunos hechos adversos e inexplicables propios de un hecho bélico son los detonantes, además de la realidad que afronta el pelotón por estar dividido. Otra de las películas recomendables de ese año, es “El color del Dinero” o en su título original “The Color of Money”. Cuenta la historia de Vincent Lauria, interpretado por Tom Cruise, un joven talentoso, señala Pablo Rubio que, se dedica a jugar al billar pero que nunca encuentra un merecido oponente. Un día, Eddie Feslon, interpretado por Paul Newman, un ex campeón de billar que ya se encontraba retirado, lo ve jugar y se vuelve a interesar por el mundo del billar, convirtiéndose en su mentor, entrenandolo para los diferentes torneos.

 

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