Existen innumerable cantidad de películas, es por eso, que Pablo Rubio, nos acerca desde su rincón retro aquellas historias que no podemos dejar de ver. En esta ocasión, tenemos que hablar de la gran ganadora del Oscar a “Mejor Película” en 1998, nada más y nada menos, que Titanic, dirigida por el también ganador del Oscar a “Mejor Dirección”, James Cameron, entre los demás Oscars que ganó por fotografía, montaje, mejor banda sonora, mejor diseño de producción, mejor canción original, mejor vestuario, mejor sonido, mejores efectos sonoros, mejores efectos visuales, verdaderamente arrasó con la mayoría de las premiaciones. Protagonizada por dos actores carismáticos, como los son, Leonardo Di Caprio y Kate Winslet, Billy Zane, Kathy Bates entre otros, Pablo Rubio señala que, relata una historia real adaptada en algunas cuestiones a lo ficticio, pero nos trae la historia de este transatlántico, que en ese momento era el más grande y toda una novedad; Jack, es un joven que se dedica al arte, gana en un juego de cartas un pasaje para viajar en el Titanic hacia América, a bordo del transatlántico conoce a Rose, protagonizado por la bella Kate Winslet, quien viajaba junto a su acaudalada familia y su prometido Cal, protagonizado por Billy Zane, que era millonario y con quien su familia le había arreglado el casamiento, a su vez él estaba interesado en el prestigio en que la familia de ella le otorgaría a él. Durante su estadía indica Pablo Rubio que, Jack y Rose se conocen y enamoran, esto no fue bien recibido ni por la familia de Rose ni por su prometido, no sólo porque el matrimonio ya estaba arreglado y resultaba beneficioso para las dos partes sino que la realidad de Jack y Rose eran como agua y aceite, él artista, despreocupado, ella con plata, de una buena familia, que sabía lo que quería; finalmente deciden oponerse a las creencias del entorno de Rose, pero inesperadamente esta gran innovación de las aguas como lo fue el Titanic fue sorprendido, embestido y despedazado al chocar con un enorme y sorpresivo Iceberg. Tal es el impacto señala Pablo Rubio, que se inunda por completo, perdiéndose la gente, partiéndose al medio el barco, se dan una secuencia de impactantes imágenes, planos para deleitarse y toda esta lucha por sobrevivir  inclusive la épica escena de amor cuando se encontraban en la balsa cuasi congelados, acompañado de la excelente banda sonora como a lo largo de toda la película.

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