Dentro de la inalcanzable variedad que nos ofrece la industria cinematográfica, Pablo Rubio, nos acerca desde su rincón retro, dos grandes seleccionadas por los premios de la Academia. En primer lugar, nos debemos referir a la gran ganadora del año 2003 a “Mejor película”, “Chicago” o también “Chicago, el musical”, trata de una historia, ambientada en el espectáculo, musical, jazz y drama, que muestra en los años 20, la vida de dos mujeres del mundo del espectáculo que, tras asesinar a sus respectivas novios, intentan de que su causa judicial sea el foco de las miradas tanto de la prensa como de un importante abogado. Las luces y oportunidades que ofrece de la ciudad de Chicago asombran a Roxie Hart, una joven cantante explica Pablo Rubio que, desea cantar y bailar para triunfar en las grandes tablas con el fin de que se termine su vida monótona y aburrida. Su sueño continuar la trayectoria de la reconocida Velma Kelly, quien cantante de vodevil. Roxie logra que su deseo se convierta en realidad cuando tras algunos eventos desafortunados logran la casualidad de encontrarse ambas, Velma y Roxie, en la cárcel, a causa de algunos cargos por homicidio. Bajo el engañoso cuidado de la guardiana Morton en la cárcel, Roxie se encuentra con el conocido e imponente abogado Billy Flynn, con quien llega a un acuerdo para que la defienda y represente. Con viento en contra señala Pablo Rubio, finalmente la carrera de Roxie toma vuelo lo cual no resulta agradable a su mentor. Esta película además del Oscar a mejor película, le valió el Oscar por “Mejor Actriz de reparto” a Catherine Zeta Jones. Por otro lado, debemos hablar de otra gran película de este año,  “El pianista” dirigida por el ganador al Oscar a “Mejor Director”, Roman Polanski, protagonizada por el también ganador del Oscar a “Mejor Actor”, Adrien Brody y Thomas Kretschmann; Maureen Lipman; Ed Stoppard entre otros. Este film, perfectamente dirigido por Polanski, cuenta la historia de un sublime pianista polaco con orígenes judíos, llamado Wladyslaw Szpilman, que vive con su familia en Varsovia en un Ghetto exclusivo para judíos, indica Pablo Rubio que, cuando los alemanes invaden Polonia, los despojan de sus pertenencias y se los llevan a un campo en tren para asesinarlos y deshacerse de ellos, pero el pianista no llega a subir a este tren porque es salvado por un guardia conocido suyo, decide esconderse hasta llegar al Ghetto donde solía vivir donde tiene que permanecer oculto, huyendo de la cacería de los nazis, viviendo casi en la miseria, pero al menos viviendo.

 

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