Existen películas para todos los gustos, pero hay algunas que no pueden dejar de ser vistas, que realmente logran traspasar los límites de una simple pantalla y tocarnos el alma. En esta ocasión, Pablo Rubio nos acerca desde su rincón retro, dos películas ganadoras del Oscar en la década de los 90s que son las infaltables en cualquier cinéfilo.

  1. La Lista de Schindler: es uno de los films que no sólo por la historia compleja que trata sino por la conexión que se logra con los protagonistas, por su fotografía mayormente filmada en blanco y negro para lograr hacer sentir al espectador la crudeza de la época como por ejemplo la mítica escena de la niña del abrigo rojo que conmovió a muchos, una de las escenas más fuertes sin dudas, no tiene desperdicio dejar de verla. Pablo Rubio señala, que fue dirigida por el grandioso Steven Spielberg (ganador de otros Oscar por películas como  Rescatando al soldado Ryan), ganadora de un total de siete Oscars en el año 1993, con sublime actuación de Liam Neeson y Ben Kingsley. Se trata de una  historia real que se centra en la vida del personaje verídico Osckar Schindler, alemán, quien era un empresario que durante la guerra, compra una fábrica dedicada a la producción de productos metálicos que había pertenecido a una familia judía pero deja su manejo en la parte contable a Stern (Ben Kingsley) quien tenía amplio conocimiento sobre el sector financiero. Pero Pablo Rubio advierte, que Oskar modifica su ansías de generar riquezas, al ver la realidad que azotaba a los judíos, comienza a emplear todo su dinero en comprar judíos para que trabajen en la fábrica y evitar que fueran así a los campos de concentración, poniendo su vida en peligro y gastando toda su fortuna para intentar salvarlos.
  1. Forrest Gump: Película ganadora de seis Oscars, entre ellos mejor película, mejor actor y mejor director, en el año 1994, dirigida por Robert Zemeckis, protagonizada por el carismático y versátil Tom Hanks. La historia del film transcurre en Alabama, EEUU, una de las películas favoritas de Pablo Rubio, que cuenta la historia de un niño que padece un leve retraso mental, bastante inocente y hasta simpático debido a los aparatos ortopédicos que debía utilizar debido a sus dificultades para caminar, lo que acarreaba que sea el blanco de las bromas en el colegio pero siempre contaba con la ayuda de Jenny, de ahí la frase “ Jenny y yo, éramos como pan y mantequilla”, pero luego descubre que su gran pasión era correr y así logra entrar en la universidad. En definitiva, nos va mostrando todos los aspectos de su vida, desde su niñez, adolescencia y adultez de este entrañable personaje, con grandes planos del director, música y una divertida historia.

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