Cómo olvidar esos dulces, esas delicias que comíamos de chicos, sea en los recreos cuando estábamos en la escuela, en el quiosquito del barrio o en el cine de la ciudad, será que las de ahora no nos resultan apetecibles o uno anhela siempre lo que ya no está. Pablo Rubio, nos acerca una reseña de  aquellas golosinas de algunas décadas atrás y otras no tan antiguas.

1-La Gallinita: eran pequeñas obleas como si fueran mini heladitos porque se presentaban como un cucurucho con forma de gallina, de ahí su nombre, venían de distintos colores y estaban hechas de pura azúcar pero en su interior contenía un riquísimo jugo. Hay quienes afirman que siguen siendo comercializadas en algunos quioscos, pero hasta ahora resulta un misterio.

2- Los Naranju: también conocido como los “chupito”, venían de distintos gustos como frutilla, uva, naranja. Eran plásticos congelados que se chupaban y en su interior contenía  hielo con sabor  a los diferentes gustos,  las madres no los recomendaban ya que tenían muchos colorantes pero fue uno de los preferidos de muchos en la niñez.

3- Los Chicles Dinovo: Pablo Rubio señala, que fueron y siguen siendo sus chicles preferidos hasta la actualidad, aunque ya no se los consigan. Venían en paquetes con dos unidades de chicles con formas de frutas, como la pera, frutilla, sandía, naranja.

4- Las Mielsitas: eran riquísimas, infaltables en los cumpleaños, hiper dulces, con una consistencia parecida a la miel pero de distintos sabores y lo mejor de todo es que venían por tiras.

5- Los Chiclets Adams: Fueron los primeros chicles en innovar su paquete e impusieron la utilización de las cajitas que hizo que fueran más fácil guardarlos; algo que actualmente es más que utilizado por las grandes marcas.

6- Las Tubby: eran para Pablo Rubio, las mejores obleas bañadas con caramelo, chocolate y maní. A pesar de ser deliciosas, salieron del mercado. Además se eran reconocidas por la canción de la publicidad de dicha golosina, que decía “Yo era un tubby que andaba solo, en una ciudad pesada hasta que un día encontré a una Tubby y quiso que la acompañara…yo soy un tubby de maní…”.

7- Las Yapas: caramelos cuadraditos dulces de distintos sabores, no sólo que eran ricas y la mayoría jugaba a armar alguna figura, sino que traían datos sobre animales como citaba su slogan “La Yapa, llenas de sabor y saber”. Actualmente, estas pastillas resisten en algún que otro quiosco dichosos las que las consigan.

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